Interacciones entre reguladores del crecimiento vegetal
1. Auxinas y giberelinas
Las auxinas y giberelinas exhiben un efecto sinérgico para promover el crecimiento. La pulverización de varias plantas con una combinación de giberelinas y auxinas en concentraciones adecuadas promueve el alargamiento del tallo; el efecto de la pulverización de auxinas solas es menos pronunciado que el de las giberelinas. Una combinación de los dos produce resultados superiores.
Las auxinas y giberelinas muestran una relación antagónica con respecto a la diferenciación sexual en pepinos. Este antagonismo es principalmente evidente en el control del sexo floral: las auxinas promueven la diferenciación de las flores femeninas, mientras que las giberelinas promueven la diferenciación de las flores masculinas. Por ejemplo, si las plántulas de pepino tratadas con auxinas se tratan posteriormente con giberelinas, se puede anular el efecto de las auxinas y viceversa.

2. Auxinas y citoquininas
El efecto sinérgico entre auxinas y citoquininas se manifiesta en la duración prolongada de la actividad de las citoquininas cuando ambas hormonas están presentes simultáneamente. Las citoquininas pueden mejorar el transporte polar de auxinas, amplificando así la actividad de las auxinas.
El antagonismo entre auxinas y citoquininas se observa en el desarrollo de las yemas laterales en plantas dicotiledóneas: las citoquininas promueven el desarrollo de las yemas laterales, mientras que las auxinas lo inhiben. En cuanto al control de la dominancia apical, una proporción alta de citoquininas/auxinas favorece el desarrollo de yemas laterales, mientras que una proporción baja mantiene la dominancia apical. Sin embargo, sustancias como la cinetina, la zeatina y el 6-BA pueden inhibir los efectos promotores del crecimiento de las auxinas.
3. Auxinas y etileno
Las auxinas promueven la síntesis de etileno al mejorar la actividad de la etileno sintasa; en consecuencia, las altas concentraciones de auxinas inhiben el crecimiento. El etileno influye en las auxinas inhibiendo su transporte polar y su biosíntesis, así como promoviendo la actividad de la auxina oxidasa.

Los niveles excesivos de auxinas inducen la producción de etileno; Una vez que el etileno inducido alcanza un cierto umbral, inhibe la actividad de las auxinas. Esto demuestra una relación de retroalimentación entre los dos, y es precisamente este mecanismo de "retroalimentación" el que regula el crecimiento apropiado de las plantas. 4. Giberelinas y ácido abscísico
Las giberelinas y el ácido abscísico exhiben una relación antagónica: las giberelinas pueden romper la latencia de las yemas o las semillas, mientras que el ácido abscísico promueve la latencia. Comparten los mismos precursores biosintéticos pero se producen en diferentes condiciones.
Las auxinas y giberelinas exhiben un efecto sinérgico para promover el crecimiento. La pulverización de varias plantas con una combinación de giberelinas y auxinas en concentraciones adecuadas promueve el alargamiento del tallo; el efecto de la pulverización de auxinas solas es menos pronunciado que el de las giberelinas. Una combinación de los dos produce resultados superiores.
Las auxinas y giberelinas muestran una relación antagónica con respecto a la diferenciación sexual en pepinos. Este antagonismo es principalmente evidente en el control del sexo floral: las auxinas promueven la diferenciación de las flores femeninas, mientras que las giberelinas promueven la diferenciación de las flores masculinas. Por ejemplo, si las plántulas de pepino tratadas con auxinas se tratan posteriormente con giberelinas, se puede anular el efecto de las auxinas y viceversa.

2. Auxinas y citoquininas
El efecto sinérgico entre auxinas y citoquininas se manifiesta en la duración prolongada de la actividad de las citoquininas cuando ambas hormonas están presentes simultáneamente. Las citoquininas pueden mejorar el transporte polar de auxinas, amplificando así la actividad de las auxinas.
El antagonismo entre auxinas y citoquininas se observa en el desarrollo de las yemas laterales en plantas dicotiledóneas: las citoquininas promueven el desarrollo de las yemas laterales, mientras que las auxinas lo inhiben. En cuanto al control de la dominancia apical, una proporción alta de citoquininas/auxinas favorece el desarrollo de yemas laterales, mientras que una proporción baja mantiene la dominancia apical. Sin embargo, sustancias como la cinetina, la zeatina y el 6-BA pueden inhibir los efectos promotores del crecimiento de las auxinas.
3. Auxinas y etileno
Las auxinas promueven la síntesis de etileno al mejorar la actividad de la etileno sintasa; en consecuencia, las altas concentraciones de auxinas inhiben el crecimiento. El etileno influye en las auxinas inhibiendo su transporte polar y su biosíntesis, así como promoviendo la actividad de la auxina oxidasa.

Los niveles excesivos de auxinas inducen la producción de etileno; Una vez que el etileno inducido alcanza un cierto umbral, inhibe la actividad de las auxinas. Esto demuestra una relación de retroalimentación entre los dos, y es precisamente este mecanismo de "retroalimentación" el que regula el crecimiento apropiado de las plantas. 4. Giberelinas y ácido abscísico
Las giberelinas y el ácido abscísico exhiben una relación antagónica: las giberelinas pueden romper la latencia de las yemas o las semillas, mientras que el ácido abscísico promueve la latencia. Comparten los mismos precursores biosintéticos pero se producen en diferentes condiciones.
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