La prohexadiona cálcica (ProCa), como regulador del crecimiento de las plantas, tiene múltiples efectos en los árboles frutales, incluido el control de los brotes, la promoción de las flores y la conservación de los frutos, específicamente los siguientes:
Control de brotes sin afectar el desarrollo del fruto: La prohexadiona cálcica inhibe la enzima clave (GA20 oxidasa) en la síntesis de giberelina, acortando la longitud de los entrenudos, reduciendo la altura de la planta y previniendo el crecimiento excesivo de brotes otoñales en árboles frutales, sin afectar el equilibrio hormonal endógeno requerido para el desarrollo de flores y frutos, logrando así el control de los brotes sin afectar el desarrollo del fruto.
Promoción del desarrollo de las raíces: la prohexadiona cálcica estimula la división celular de la punta de la raíz, promueve el enraizamiento profundo de la raíz principal y la multiplicación de las raíces laterales, mejora la fuerza del tallo y mejora la resistencia del árbol frutal al acame.
Resistencia al estrés y mejora de la calidad: Induce la síntesis de sustancias osmorreguladoras como la prolina, mejorando la capacidad del frutal para afrontar la sequía y las bajas temperaturas, a la vez que mejora la calidad de la fruta, como aumentar en 2-3 puntos porcentuales el contenido de azúcar de la manzana y reducir en un 40% los trastornos de la piel de los cítricos.
Seguro y con pocos residuos: la tasa de degradación alcanza el 90 % dentro de los 7 días posteriores a la aplicación y el nivel de residuos es inferior a 0,01 ppm (estándar de la UE), lo que lo hace adecuado para toda la temporada de crecimiento.
Ahorro de mano de obra y eficiencia: reemplaza la mano de obra tradicional de desmoche y poda, reduciendo los costos laborales y mejorando la relación insumo-producto.
Inducir resistencia a patógenos: al inducir la formación de 3-desoxiflavonoides, desencadena resistencia a patógenos, reduciendo la incidencia de enfermedades como la niebla del peral y del manzano y la sarna.