La prohexadiona cálcica desempeña un papel en la inhibición del crecimiento del tallo, la promoción de la fijación y el desarrollo del fruto en el maní durante el proceso de regulación del crecimiento y fijación. Sin embargo, su efecto es relativamente leve y de corta duración, y requiere técnicas de aplicación cuidadosas y estrategias combinadas para lograr resultados óptimos.
Los siguientes son los efectos específicos y las recomendaciones de uso de la prohexadiona cálcica en la regulación y fijación del crecimiento del maní:
Inhibición del crecimiento del tallo: La prohexadiona cálcica inhibe principalmente el crecimiento del tallo del maní, con un impacto mínimo en el fruto y el pegue, logrando el llamado "control del crecimiento sin encogimiento del fruto".
Promoción de la vinculación del maní y el desarrollo de la fruta: la aplicación de prohexadiona cálcica durante la etapa de floración inicial del maní puede controlar eficazmente el crecimiento excesivo y promover la vinculación. Además, agregar cloruro de colina (por ejemplo, 10 ml de cloruro de colina al 60 % mezclado con 30 a 40 litros de agua para rociar) puede promover aún más la fijación del maní y el desarrollo de la fruta, mejorando la calidad y el rendimiento del maní en las etapas posteriores.
Técnicas de aplicación: el efecto de la prohexadiona cálcica es relativamente leve y las dosis convencionales pueden no ser efectivas cuando el maní crece vigorosamente y el costo es relativamente alto. Por ello, se recomienda aplicar una dosis baja durante la etapa de plántula (10-15 ml de Prohexadiona cálcica al 5% por cubo de agua) y pulverizar durante la etapa de floración inicial (20-25 ml de Prohexadiona cálcica al 5% mezclado con 30-40 litros de agua). En años con lluvias abundantes se recomienda una estrategia combinada, como combinar uniconazol con Prohexadiona cálcica, para potenciar el efecto de control del crecimiento.